Como un árbol frondoso...

El Padre Noailles amaba la naturaleza

Los árboles eran para él un símbolo de vida, de expansión, de plenitud... El árbol, con su diversidad de ramas, alimentadas todas por la misma savia, era, en el Fundador, la figura más significativa para expresar, a la vez, la unidad y la diversidad de la Sagrada Familia. La imagen de un árbol frondoso es la más apropiada para traducir su visión y, durante toda su vida, tratará de concretarla y llenarla de sentido.

 

"En mi sueño, la Sagrada Familia se me presentaba como un árbol gigantesco, una especie de roble o de encina, con las ramas muy verdes.Se veían allí flores y frutos de todas las estaciones; había pájaros de todos los colores, de todos los países; cada especie tenía una manera propia de cantar; pero, había momentos en que no formaban más que una sola voz y, en un acorde perfecto, parecían decir: " ¡Gloria  a Solo Dios y todo por María!" 

"(...)  están tan estrechamente unidas entre sí, y esta unión es tan esencial para su existencia que no pueden vivir más que de la misma vida, semejantes a esas ramas que, aunque cargadas de frutos diferentes, han sido injertadas en un mismo árbol  y se alimentan de una misma savia."

Tal es la imagen de la Sagrada Familia que se trasmite de generación en generación.


Atràs    Seguir