ASOCIADOS LAICOS

 

En la Iglesia primitiva, los cristianos no tenían más que un solo corazón  y una sola alma, cualquiera que fuese la diversidad de su situación o de su trabajo. Tanto viviendo en soledad como en pleno mundo se consideraban formando una sola y única familia.”(Pedro Bienvenido Noailles)

 

Nosotros, Asociados Laicos,  en complementariedad con las diferentes vocaciones de la Sagrada Familia,  vivimos nuestra consagración bautismal en y para el mundo de hoy, plenamente integrados en la Iglesia local. Fieles al Carisma de Pedro Bienvenido Noailles, hacemos nuestro su sueño “de ser y hacer familia”.

 

Existimos desde los comienzos de la Familia.

Cuando el Padre Noailles era vicario en la parroquia de Santa Eulalia, reunió un grupo de jóvenes a quienes dio una sólida formación cristiana. Los asoció a su ministerio entre los pobres, los enfermos. Este grupo fue el núcleo de la Asociación que él iba a Fundar. Les propuso una regla de vida  que contenía, ya en germen, la espiritualidad que inspiraría todo el proyecto.


Hoy somos 2.321 laicos comprometidos y 583 en formación repartidos en cuatro continentes.

 


 

Vivimos la espiritualidad propia de la Familia de Pedro Bienvenido Noailles, con el deseo de extender y fortalecer la fe en todos los ambientes, de hacer presente el rostro familiar de la Iglesia y del mundo.

Vamos frecuentemente a Nazareth, donde Jesús, María y José inspiran nuestra manera de vivir en familia,  nuestras relaciones, que se caracterizan por la mansedumbre y la sencillez, y nuestro estilo de vida, marcado por: una atención especial hacia los más pobres, y excluidos por la sociedad, la moderación en el consumo, la defensa de la dignidad de toda persona, la denuncia de todas las formas de violencia y de injusticia, el respeto a la integridad de la creación.

 

A través de nuestra presencia y acción, en la vida de familia, en la vida eclesial, en el mundo del trabajo, en las relaciones sociales y políticas…contribuimos a construir una sociedad nueva, siendo signos de comunión y comprometiéndonos a promoverla como en las primeras comunidades cristianas.

 

 

La Sagrada Familia, “dulce imagen de la Trinidad”, nos abre a un Dios que es amor, relación, presente y comprometido con toda la creación en la historia del universo.

 

 

 

A través de nuestra pertenencia a un grupo local y a la gran Familia de Pedro Bienvenido Noailles experimentamos la comunión como don de Dios recibido y celebrado y como una misión a realizar.

Nuestro corazón se abre a la humanidad entera, a nuestros hermanos y hermanas de otras religiones, a todo el universo…

 

 

 Comité intercontinental de los Asociados

Dónde estamos